El título del Blog da a entender quién soy y cual es mi nombre, pero por si a algún despistado se le ha olvidado leer el título me presento: Me llamo Ana soy de una pequeña ciudad sin muchos habitantes y mi existencia empezó allá por el año 1997. Mi vida antes de nacer, incluso antes de ser concebida era algo caótica. Mi madre se llama Eva, una chica con una hermana y un hermano pequeño con una vida algo infeliz, una madre depresiva con trastorno bipolar (mi abuela) y un padre algo dado a la bebida (mi abuelo) tanto como para intentar matar a mi abuela al descubrir que ella tenía una aventura. Aquella historia no acabó muy bien ya que él acabó en la cárcel. No por mucho tiempo, mi madre lo sacó de allí. En fin, siguiendo con el tema mi madre era una chica con muchos complejos a pesar de ser una chica muy hermosa (en mi opinión). Mi madre, sus hermanos, mis abuelos, mis bisabuelos y mis tíos abuelos veraneaban en Rota, que me encanta. Hay que decir que mis abuela tuvo a mi madre a los diecisiete años y que tenía unos hermanos apenas unos años mayores que mi madre. Un verano, mi madre con diecisiete años conoció a un chico de unos veintidós años, un militar americano que residía en la Base Naval de Rota. Por lo que sé se conocieron en la playa y poco más sé. He visto fotos de mi padre de joven, rubio llamado Thomas de ojos azules de Ohio, mi madre no perdía el tiempo ya que era un estilo a Leonardo DiCaprio en sus tiempos mozos. En fin, se enamoraron. Según mi abuela era un príncipe azul de los que pocos había, regalándole todo tipo de joyas, flores, lencería... Mi padre viajaba mucho por todo el mundo y traía cosas de oro y plata, los mejores perfumes solo para ella. ¡Qué daría yo por encontrar a alguien así! En fin, con diecinueve años se casaron, o eso dicen porque no he visto ni una sola foto de boda. Se fueron de viaje de novios a Las Vegas. No es un sitio muy romántico pero ¿Qué esperáis? Eran adolescentes y no muy tontos que digamos. De todas formas allí vive mi abuela por parte de padre que tampoco es tonta para nada. Solo la he visto un par de veces en mi vida y hablado con ella por teléfono otras tantas pero sé que ella lo ha pasado mal, su hijo mayor Dennis se murió por ser alcohólico y mi tía Dennise (Sí, no tenía mucha imaginación para los nombres) tuvo tres hijos Samion, o Samuel no sé como se escribe, Devin que prefiere a los hombres que a las mujeres(no estoy en contra, lo apoyo, a mí también me gustan los hombres) y mi prima Destiny que tiene parálisis cerebral. Según mi madre, al tener al último mi abuela americana le digo al doctor que le hiciera una ligadura de trompas para que dejara de tener hijos ¡Y ella ni se enteró! Volviendo a mi madre y a mi padre a la edad de veintiuno y veintiséis años tuvieron a mi hermano mayor Danny un niño adorable (después cambió) que vivía feliz con su padre y su madre y aprendió a hablar antes el Inglés que Español, nació en la base naval de Rota pero no vivían allí. Creo que por aquel entonces vivían en El Puerto de Santa María. Cuatro años más tarde mi madre se quedó embarazada (De mí) y mi padre comenzó a viajar de nuevo tanto que ni paraba por mi casa. A esto que la mejor amiga de mi madre, a la que yo le digo tata Ana pero que no es mi tía y de ahí heredé el nombre, se mudó a su casa para ayudarla mientras que mi padre estaba fuera. Mi época dentro de la barriga de mi madre fue algo desastrosa. Tras mi madre pasar la varicela porque mi querido hermano mayor se la pegó los médicos dijeron que había un gran riesgo de que naciera sin melanina en la piel ¿Qué quiere decir eso? Que podría haber sido albina. Pero el día del parto al yo nacer estaba perfectamente, a pesar de las tres vueltas de cordón que casi me ahogan (¡Gracias médicos!) En fin cuando hube nacido lloraba y lloraba pero mi madre encontró la razón. Mi tía era fan incondicional de Luis Miguel y mientras estuvo viviendo con nosotros se pasaba horas con sus discos puestos a pesar de que mi madre lo detestaba. Pero yo desde mi bolsa de líquido amniótico estaba de fiesta con ese extraño hombre y me aprendí cada canción y yo era feliz. Después de pasar un parto horrible, estar cansada, muerta de frío y en un mundo de personas horrorosas, mi tía se fue y me arrebataron a Luis Miguel, y por ahí si que no pasaba ¡Rebelión! Gracias al cielo mi madre me escuchó y me puso su música. A partir de ahí fui una niña feliz. Papá seguía viajando mucho y no lo conocí hasta los seis meses de edad, era una niña gordita de ojos azules (después se volvieron castaños) y rubita muy mona, mi padre cuando me vio se echó a llorar y a decir cosas que no entendió nadie en Inglés, pero a mí me hacía gracia, ¿Ver un adulto llorar? ¿Tenía hambre? En ese momento no lo entendí y me entró un ataque de risa algo exagerado para un bebé. Iba pasando el tiempo y era una niña que le gustaba imaginarse que vivía en otros mundos alejado del que me rodeaba que era un asco. Papá nunca estaba en casa y se dio a la bebida´, al parecer también agredía a mi hermano, pero como yo estaba en mi mundo de color de rosa... bueno no, azul, el rosa lo detestaba, no me enteré de nada. Cuando tuve unos cuatro o cinco años de edad los militares de Rota se llevaron una noche a mi padre de vuelta a América tras romper una orden de alejamiento, intentar llevarnos con él a América y que nuestra madre no nos viera y cosas tan temibles comoforzar la puerta y aparecer por la noche en casa(todavía hay pruebas en la entrada principal). Tengo un recuerdo que creo que fue la última vez que escuché hablar de mi padre por aquí, volvía de la piscina con mamá y Danny estaba tumbado en el sofá viendo Doraemon. <<Papá ha estado aquí>> dijo, una sonrisa se formó en mi rostro pero con pena por no haberle visto, sin embargo mi madre no dijo nada <<Ha estado en tu cuarto, y también en el de Anita>> dijo acto seguido, yo estaba feliz sabiendo que papá había ido a vernos, ahora no estoy tan segura. Ya no lo he vuelto a ver desde entonces. Muchos me preguntan ¿No le echas de menos? La respuesta es no, no me acuerdo de él, no tengo recuerdos con él, cuando nací el siempre estuvo fuera. Yo no he tenido padre, nunca lo tuve y para el que tenía... bueno, mejor como estoy ahora.